Esperas todo el día a que tu
bebé se duerma
Para quedarte hasta la madrugada dándole forma a una idea de negocio que todavía no te da plata.
Hay una sensación muy rara que empieza a aparecer después de convertirte en mamá.
Y es darte cuenta de que mientras tú sigues pensando cómo volver a construir algo propio tu mercado siguió avanzando sin esperarte.
Porque antes eras buena en lo que hacías.
Y ahora te descubres pensando ideas de negocio mientras haces desayuno, recoges juguetes o intentas aprovechar una siesta, pero ninguna todavía no sale del horno.
Dame un momento y te explico por qué acabas de aterrizar aquí.
Primero que todo, gracias por descargar el audio de 6 minutos.
En un momentico lo vas a tener en tu correo.
Esto primero para que me entiendas
Llevo años probando ideas.
Algunas han salido bien.
Otras me han hecho perder tiempo, energía y ´plata.
Y una de las que más recuerdo fue cuando intenté vender unos detallitos colombianos extravagantes viviendo en Chile.
Botellas decoradas con peluches.
Mini piñatas temáticas rellenas con chucherías.
Unas vainas que hoy veo y pienso:
¿En serio esto se vende en Colombia?
Pero claro.
Allá sí funcionaban.
Yo estaba muy convencida de que también me las iban a comprar en Chile.
Me hice un logo bonito. Una presentación con fotos mostrando todos los productos. Mandé a hacer un sello para marcar los paquetes y que se viera “profesional la cosa”.
Mejor dicho, yo pensaba que mientras más pulido se viera todo, más iba a vender.
Ay marica.
Yo me imaginaba rompiéndola con mis detallitos colombianos extravagantes celebrando el amor chileno y super confiada me puse manos a la obra.
Trabajé toda una semana en esos benditos detallitos y algunas noches me quedé hasta que el ojo no me daba más.
Porque además había hecho un trueque con un influencer que me iba a dar “visibilidad” en su fiesta de cumpleaños.
Jajajaja.
¿Sabes qué había en esa fiesta?
Como 15 emprendimientos igual de ilusionados que yo.
Pregúntame cuánta gente me compró detallitos.
Con suerte se me acercaban los meseros para decirme que me moviera un poquito porque no podían recoger los vasos.
Y ya.
Esa fue toda mi gran noche de visibilidad.
Había gastado tiempo. Cabeza. Energía.
Y mi idea de negocio seguía sin dar plata.
Y yo no entendía nada.
Porque según yo sí era una buena idea de negocio.
Y ahí fue donde entendí la embarrada.
Porque mientras más vueltas le daba sola a esa vaina más enredada terminaba al día siguiente.
Y llega un punto donde empiezas a pensar que el problema eres tú.
Cuando muchas veces el problema es que llevas demasiado tiempo intentando resolver sola algo que necesita salir de tu cabeza.
Desde ahí me empecé a obsesionar con entender cómo sacar ideas de la cabeza mucho antes de sentir que estaban listas y después de pegarme varios cabezazos entendí una cosa:
Muchas veces una idea de negocio no necesita seguirse pensando.
Necesita tocar la realidad.
Y el lugar donde hago eso con la dedicación que se merece lo llamo:
El laboratorio
Porque piensas demasiado en tu idea de negocio. Pero todavía no tienes algo que otras personas puedan ver, entender y comprar.
Y mientras más tiempo pasa…
Más fácil es acostumbrarte a dejar esa parte profesional de ti para después.
Es una experiencia de 14 días
Para que tu idea de negocio deje de vivir únicamente dentro de tu cabeza.
Sin quedarte pegada pensando sola.
Sin seguir puliendo una idea de negocio hasta las 2AM para al día siguiente volver a pulir la misma vaina otra vez.
Llevas meses dándole vueltas a la misma idea de negocio
Por fin tienes una versión que merece empezar a moverse.
Tienes la misma conversación contigo misma
Por primera vez tu idea sale de tu cabeza y entra en contacto con la realidad.
Sigues tomando decisiones desde lo que crees
Dejas de adivinar qué hacer después para empezar a construir usando realidad.
Estando dentro del laboratorio tienes:
Audio ( 4- 6 min) + Transcripción
Para avanzar en un momento preciso sin sentir que vuelves a empezar desde cero cuando seas interrumpida.
Movimiento del día
Acciones concretas para sacar tu idea de negocio del dèjá vu de pensar-ajustar-pensar-ajustar. No son tareas para sentirte productiva.
Mesa compartida
Con mamás profesionales para mostrar lo que vas aterrizando. Hacer preguntas. Recibir feedback.
Inicio primera edición: 13 de julio
Quizás te estén preguntando esto:
Genial. Porque muchas veces descubres cuál tiene más vida cuando deja de vivir únicamente dentro de tu cabeza. No necesitas llegar con una respuesta.
Necesitas empezar a poner algo en movimiento.
No. Y es una de las partes más importantes. Porque llega un punto donde te cansas de pensar todo sola. Sintiendo que pareces loca porque nadie alrededor entiende cómo es que sigues intentando construir algo que todavía no se ve.
Este laboratorio está pensado justamente para mamás cuya vida cambia con una siesta. La idea es avanzar poco a poco a un ritmo sostenible.
También sirve. Porque seguir seis meses más revolviendo una idea que nadie compraría duele muchísimo más. La gracia del laboratorio no es ilusionarte.
Es ayudarte a dejar de adivinar.
Entonces me escribes y te devuelvo la plata. Así de simple.
El laboratorio no es un retiro de motivación, es para ayudarte a comprobar algo real.
Supongo que eso depende de cuánto tiempo más quieras seguir pensando sola en tu idea de negocio sin saber todavía qué parte de ella merece seguir construyéndose.
O de cuánto tiempo más quieres seguir moviendo cosas que después toca echar para atrás porque al final ni siquiera era por ahí la cosa. Porque llega un punto donde seguir pensando más ya no es avanzar.
Estando en el laboratorio dejas de dar palos de ciego.
Empiezas a construir con la información que te va dando el hilo del que has empezado a tirar.
Porque hay ideas que no pierden fuerza cuando las muestras.
La pierden cuando pasan demasiado tiempo dando vueltas dentro de tu cabeza.
-1-1-1.png?width=200&height=79&name=Nuevo%20logo%20Alma%20Fresca%20(2)-1-1-1.png)